Lola viaja a la luna.
Lola quiere viajar a la luna(Short story)
Hay lunas que solo se ven desde los rascacielos, hay duendes que solo están en los más profundos infiernos, Héroes que solo aparecen en los cuentos, princesas con cabellos largos y corazones de hielo. Por supuesto están los antihéroes, las damiselas de medio tiempo y los duendes de las cajas de cereales.
La historia que están a punto de presenciar, no es de hazañas peligrosas, ni de duendes, ni de las más remotas princesas, más bien hay uno que otro antihéroe...Sin embargo es un cuento de hadas Con aventuras domesticas, dragones Parentales, princesas arrugadas, enanos que parecen duendes y una que otra lunática.
Lola es un desastre cósmico. Más que considerarla una chica lunar, para otros era una lunática. Tenía el cabello rosado, ojos grandes soñadores, la piel pálida y lo único que tenia de princesa eran los pies, delicados y pequeños. Ella quería ser una escritora, quería ser profesora de francés, pero sobretodo quería ser Astronauta. Le gustaba como sonaba chica lunar, pero no termino el colegio, la echaron porque casi no sabía escribir, porque a la profesora de francés no le caía en gracia. Así era ella un desastre a los 16, uno cósmico a los 26.
Un 26 de mayo, las calles se llenaban de un perfume de flores moradas, había cielos rosados y una humedad que te dejaba la piel pegajosa, finalmente había dejado de llover. Lola sale de su pequeño apartamento, un lugar sucio sumergido en lo más despiadado del conjunto de calles que llaman ciudad. Ahí estaba ella dando cortos e inseguros pasos hacia ninguna parte, buscando una razón mientras anochecía. La luna finalmente empieza a salir, dejando atrás los cielos rosados. La niña de nadie se sienta en un andén y decide que esa noche, no va caminar mas...esa noche iba a ser diferente, esa noche iba a viajar a las estrellas.
No esta vez no se iba a drogar, este es un cuento de hadas...Y ahí todo puede pasar. Lola piensa que si los arcoíris se acaban al final de las montañas o algo así, la escalera al cielo debe estar por ahí. Desvariada, descolorida comienza su caminata hacia las colinas que quedaban por el parque. En una hora y media y un poco mas llega a su destino, unas colinas de arena con florecitas de campo a los lados graciosamente sembradas. Rendida pone su cabeza rosada sobre una pila de arena, ahí Lola se duerme.
Cuando despierta Ya no es Lola, no es la descolorida y pálida niña atrapada en un cuerpo de una mujer de 26, no es la cabeza rosada. Lola ahora es una princesa, ahora ella es el orgullo de su madre. Es la niña que vive en las estrellas.
La colorida princesa, de gentiles cabellos recorre su reino lunar, un cráter lleno de huecos y creaturas ruidosas. Los pequeños eran verdes, tenían antenas y unas patas como las de los conejos, tal como se los imaginaba. Para sorpresa de la niña, habían humanos, apuestos, bajitos, altos, de todas las tallas y alteraciones. Aun en la luna había humanos! Habían huecos, había humedad, un olor a queso rancio y la sensación de soledad que nunca se iba.
Ahí no estaba su príncipe oriental... no estaban sus creaturas cósmicas, ni sus unicornios... En la luna tampoco pertenecía Lola, quería volver...pero no podía. Salir de un crater le atemorizaba. Pesadilla...? no, era muy real...Sentía a las creaturas color verde respirarle encima, a los humanos hablar de sus babosadas rutinarias, con cada paso sentía como sus zapatos de princesa se atascaban con los huecos, con cada paso los humanos lunares empezaban a voltearse a mirarla. Minutos después sentía miradas masivas, sentía por primera vez el paso del tiempo, sentía miedo y humillación. Sentía el desamor y la crueldad en su máxima expresión, esa que solo los humanos con los más oscuros sentimientos pueden causar, esa de la que ella muchas veces había sido responsable.
Sumergida en odio, cayó al suelo.
Despierta.- Un joven alto de cabellos dorados, le pedía que despertara, con un tono conocido.
La doncella abre los ojos...
¿Qué haces aquí? Exclama Lola sorprendida.
Te buscaba...Vine a seguirte a la luna. Dice el joven.
Yo te odio.
No no me odias.-reclama el joven.
Si nunca me hablaste en la tierra, porque me hablarías en la luna?
Porque estamos en la luna, este es tu lugar y todo puede pasar...No era eso lo que querías princesa?
Antes de que pueda responder, Lola ya no está en el cráter con agujeros...Una voz ronca y aguda la despierta.
Linda despierta...te quedaste dormida sobre una pila de arena.
Que dices? Exclama aun confundida.
Lo siento, no pude evitar despertarte al verte tan incómoda.
Lola lo detalla mejor, es un joven alto, con cabellos dorados similar al del sueño.
Confundida por lo sucedido o soñado anteriormente, no encontraba una explicación lógica...Así que una vez más, se dejo llevar.
¿Quién eres? Pregunta la ex princesa.
Ya nos conocíamos, no recuerdas?
Si, si...Me olvide. Dice lola, confundida levantándose y al mismo tiempo limpiándose el polvo.
A dónde vas? Intrigado pregunta el joven misterioso.
Eso Aun no lo sé.
La desvariada, descolorida Lola se pierde en los carros, caminando sin mirar a los humanos lunares, sin tropezarse en los huecos . Ya no es más un desastre, al menos no uno cósmico. Ya no es la vergüenza de su madre, Porque ahora se decidió a aprender a escribir.
El joven mientras la observa, ríe.
Maria Alejandra Barrios.



